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Crisis mundial
22 de abril de 2025

¿Están perdiendo las marcas de lujo su exclusividad debido a la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China?

Para nadie es un secreto que atravesamos una coyuntura incierta en el comercio internacional. En las últimas semanas se ha reactivado con fuerza el discurso de una “guerra arancelaria” entre China y Estados Unidos. Si bien estas tensiones no son nuevas —recordemos que en 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, se impusieron aranceles a una amplia gama de productos chinos—, la reciente decisión de Washington de aumentar los aranceles hasta en un 245%, ha encendido nuevamente las alarmas. China, firme en su política de no ceder, ya había respondido con la imposición de aranceles del 125% a las importaciones de Estados Unidos. Esta dinámica solo puede derivar en incertidumbre y una crisis económica global.

Lo preocupante de la situación es evidente, pero hay un fenómeno derivado de esta tensión que me parece particularmente fascinante: ¿estamos presenciando la transformación de China de “la fábrica del mundo” al nuevo epicentro de los productos de lujo?

No es un secreto que las grandes casas de moda y lujo —como Gucci, Louis Vuitton o Dior— han externalizado parte de su producción a países asiáticos, especialmente China, ello con el objetivo de reducir costos de manufactura. Sin embargo, esta relación solía mantenerse en la sombra sin que existiera una conexión directa entre las empresas que manufacturan sus productos en Asia y sus consumidores. Ese velo parece estarse levantando. En redes sociales como TikTok (curiosamente también de origen chino) han comenzado a viralizarse cientos de videos de maquilas o fábricas chinas de productos de lujo con un mensaje directo: “Compre directamente con nosotros”.

Lo que al principio parecía ser una simple estrategia comercial se transformó en una revelación: muchas de estas fábricas, que hoy venden productos a precios bajísimos, son las mismas que manufacturan para marcas de lujo y semi-lujo que se venden por todo el mundo.

Por supuesto, esta práctica no es nueva, lo nuevo es la renovada visibilidad que las redes sociales y la guerra arancelaria han traído consigo. Y aquí surge una pregunta clave: ¿Qué podría pasar con el mercado de los productos de lujo cuando el consumidor final comience a identificar directamente a quienes los manufacturan en Asia?

En economía, los bienes de marcas de lujo suelen ser uno de los ejemplos de aquellos mercados caracterizados por tener una alta elasticidad ingreso de la demanda, es decir, bienes que los consumidores adquieren proporcionalmente más en comparación al incremento porcentual de sus ingresos. Por ejemplo, si el ingreso de una persona aumenta en un 20%, debido a la alta elasticidad del ingreso, su demanda de prendas de vestir o accesorios de marca Dior, Chanel o Gucci podría aumentar en más del 20%.

Pero además de las cualidades objetivas de estos productos —alta calidad, producción limitada, precios elevados— hay una dimensión subjetiva esencial: el lujo también ofrece a sus consumidores exclusividad, distinción y estatus. Lo que hace deseable a un bolso Hermès o un abrigo de Chanel no es solo la calidad superior de su confección, sino la narrativa simbólica que lo rodea: La pertenencia a un exclusivo y reducido grupo capaz de adquirirlo, es parte del atractivo de adquirir productos de lujo.

Pero ¿Qué ocurre cuando esa exclusividad se ve amenazada? ¿Qué pasa si las redes sociales tiene un efecto amplificador sobre la percepción de que el producto que está comprando por miles de dólares tiene un costo de fabricación inferior al 0,5% de su precio final? ¿Qué ocurre si el consumidor identifica que hay opción idéntica en calidad (aunque sin etiqueta o logo de la marca) y disponible a solo una fracción del precio?

Aquí es donde entra en juego el concepto de los bienes Veblen, un tipo especial de bienes de lujo que los consumidores perciben como reflejo de exclusividad, distinción y estatus, y que se vuelven más deseables a medida que aumenta su precio. Pero cuando el lujo se masifica o se vuelve accesible, pierde esa aura de exclusividad y, con ella, gran parte de su valor simbólico. Por eso, esta nueva visibilidad de las fábricas chinas —vendiendo directamente al consumidor— podría tener un efecto disruptivo en el mercado del lujo global.

Lo anterior, sin perjuicio del riesgo latente de la falsificación, que encontraría terreno fértil si las cadenas de producción pierden el control y la trazabilidad.

El movimiento de estas fábricas chinas no solo podría redefinir la lógica de distribución, sino que pone en evidencia una pregunta incómoda para la industria del lujo ¿cuánto estamos pagando por el producto y cuánto por la marca? En un contexto de consumo consciente, en el que las nuevas generaciones valoran tanto la autenticidad como el acceso, quizás ya no baste con una etiqueta para sostener el mito del lujo.

Autora:

Laura Victoria Cabarcas, estudiante de cuarto año de Derecho – Universidad Externado de Colombia

Referencias

Ansari, S. (2023, 12 de diciembre). Veblen Goods Explained. Economics Online https://www.economicsonline.co.uk/definitions/veblen-goods-explained.html

Hayes, A. (2024, 27 de abril). Income Elasticity of Demand: Definition, Formula, and Types. Investopedia. https://www.investopedia.com/terms/i/incomeelasticityofdemand.asp

Yahoo Finance (2025, 21 de abril). Trump tariffs live updates: China warns of countermeasures against nations siding with US trade pressure. Yahoo Finance. https://uk.finance.yahoo.com/news/trump-tariffs-live-updates-china-warns-of-countermeasures-against-nations-siding-with-us-trade-pressure-191201963.html